Rita Alexandra · Guías

Cómo cuidar tus joyas
en el Caribe

Treinta materiales frente a las ocho cosas que de verdad los estropean aquí. La sal, el cloro y el protector solar hacen más daño en un año en el trópico que en cinco en un clima seco.

Si sólo recuerdas una cosa: última en ponerse, primera en quitarse.

Sin problema Con cuidado Nunca
MaterialMarPiscinaDuchaPerfumeProtector solarEjercicioSol directoUltrasonido
Plata 925 Nunca Nunca Con cuidado Nunca Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema
Plata 999 Con cuidado Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema
Oro 18K / 14K Con cuidado Nunca Sin problema Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema Sin problema
Oro blanco (rodiado) Con cuidado Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Sin problema Con cuidado
Oro rosa Con cuidado Nunca Sin problema Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema Sin problema
Vermeil Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Sin problema Nunca
Oro laminado (gold-filled) Con cuidado Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Sin problema Nunca
Chapado / bañado Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Sin problema Nunca
Rodio negro o azul Nunca Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Sin problema Nunca
Platino Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Paladio Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Acero 316L Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Titanio Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Latón / bronce Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Nunca Sin problema Nunca
Perla Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Nunca
Nácar Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Nunca
Ámbar Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Con cuidado Nunca
Larimar Nunca Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Nunca Nunca
Turquesa Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Nunca
Ópalo Nunca Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Nunca Nunca
Malaquita Nunca Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Sin problema Nunca
Lapislázuli Nunca Nunca Con cuidado Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Nunca
Esmeralda Con cuidado Nunca Nunca Nunca Nunca Con cuidado Sin problema Nunca
Jade Con cuidado Con cuidado Sin problema Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema Con cuidado
Cuarzos (amatista, rosa) Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Nunca Sin problema
Ágata y ónix Con cuidado Con cuidado Sin problema Con cuidado Sin problema Sin problema Con cuidado Con cuidado
Ojo de tigre Con cuidado Con cuidado Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Zafiro y rubí Sin problema Con cuidado Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Diamante Sin problema Con cuidado Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema Sin problema
Piedra luna y labradorita Nunca Nunca Con cuidado Con cuidado Con cuidado Con cuidado Sin problema Nunca

Cuatro reglas que resuelven casi todo

1

Última en ponerse, primera en quitarse

Después del perfume, la crema y el peinado. Antes de la ducha, la piscina y el gimnasio. Esta sola regla evita la mayoría de los daños de esta tabla.

2

El protector solar es el enemigo silencioso

Nadie avisa de esto y aquí se usa todos los días. Los filtros químicos y el repelente con DEET atacan los baños de oro, opacan las perlas y se meten en las piedras porosas.

3

El agua salada no perdona

La sal acelera el oscurecimiento de la plata y se queda en los engastes. Si te metiste al mar con una pieza puesta, enjuágala con agua dulce el mismo día.

4

Guardarlas separadas, no amontonadas

El diamante raya al zafiro, el zafiro raya al ámbar y el ámbar se raya con todo. Bolsitas individuales de tela, no un joyero con todo junto.

Cómo limpiar cada cosa en casa

Y el error que más veces se comete con cada material.

Plata 925

Cómo limpiarla Paño de microfibra seco después de cada uso. Para el oscurecimiento, un paño impregnado para plata. Nada de pasta dental ni bicarbonato: rayan.
El error más común Guardarla al aire libre en el baño. La humedad y el vapor la oscurecen mucho más rápido que llevarla puesta.

Plata 999

Cómo limpiarla Paño seco. Se oscurece menos que la 925, pero se raya con mirarla.
El error más común Tratarla como si fuera dura porque es más pura. Es al revés: es la plata más blanda que se vende.

Oro 18K / 14K

Cómo limpiarla Agua tibia, una gota de jabón neutro, cepillo de dientes suave. Secar bien.
El error más común Nadar con el anillo puesto. El cloro no ataca el oro, pero sí a los metales con los que está aleado, y con los años debilita la pieza.

Oro blanco (rodiado)

Cómo limpiarla Jabón neutro y paño suave. Nada de pulidores: se llevan el rodio.
El error más común Pensar que se puso amarillo porque es falso. Es el baño de rodio desgastándose: se rebaña y queda como nuevo.

Oro rosa

Cómo limpiarla Igual que cualquier oro. No lleva baño, así que no hay nada que desgastar.
El error más común Nada grave. Es de los oros más fáciles — su color es el metal mismo.

Vermeil

Cómo limpiarla Paño seco y suave, nada más. Ni jabón ni pulidores.
El error más común Ducharse con él. Es la forma más rápida de gastar la capa de oro y descubrir la plata de abajo.

Oro laminado (gold-filled)

Cómo limpiarla Agua tibia y jabón neutro. Aguanta mucho más que un chapado.
El error más común Usar limpiadores de plata. Están pensados para disolver óxido y se comen la capa de oro.

Chapado / bañado

Cómo limpiarla Paño seco. Punto. Cualquier líquido acorta su vida.
El error más común Esperar que dure. Un baño de media micra se gasta con el uso normal — no está defectuoso, está agotado.

Rodio negro o azul

Cómo limpiarla Paño seco muy suave. Nunca pulidores ni abrasivos.
El error más común Frotar la mancha. Cuanto más frotas, más rápido aparece el metal claro de debajo.

Platino

Cómo limpiarla Agua, jabón, cepillo suave. Un pulido profesional le devuelve el brillo de fábrica si no te gusta la pátina.
El error más común Ninguno serio. Es el metal más indiferente al maltrato de esta guía.

Paladio

Cómo limpiarla Como el platino.
El error más común Ninguno serio.

Acero 316L

Cómo limpiarla Agua y jabón. Es prácticamente indestructible.
El error más común Ninguno. Si algo va a sobrevivir a la playa, es esto.

Titanio

Cómo limpiarla Agua y jabón.
El error más común Comprarlo en la talla equivocada. Casi no se puede ajustar después.

Latón / bronce

Cómo limpiarla Paño seco. Una capa de laca transparente retrasa el oscurecimiento.
El error más común Alarmarse por el dedo verde. Es cobre reaccionando con el sudor, se lava con agua y no es tóxico.

Perla

Cómo limpiarla Paño húmedo, solo agua, y secar antes de guardar. Guardar en tela, nunca en plástico hermético — necesita algo de humedad.
El error más común Ponérsela antes del perfume. La regla es al revés: última en ponerse, primera en quitarse.

Nácar

Cómo limpiarla Paño húmedo con agua. Secar enseguida.
El error más común Limpiarla con cualquier cosa ácida. El limón y el vinagre la comen.

Ámbar

Cómo limpiarla Paño suave apenas húmedo. Nada de alcohol, acetona ni perfume: disuelven la superficie.
El error más común Guardarlo con llaves o con otras joyas. Es tan blando que cualquier cosa lo raya.

Larimar

Cómo limpiarla Agua tibia, jabón muy suave, secado inmediato.
El error más común Llevarlo a la playa porque “es del mar”. El sol prolongado le apaga el azul y la arena lo raya.

Turquesa

Cómo limpiarla Paño seco. Nunca sumergirla: es porosa y absorbe todo lo que toca.
El error más común Ponerse crema con la pieza puesta. Absorbe los aceites y vira a verde con los años.

Ópalo

Cómo limpiarla Paño húmedo con agua. Nada de calor ni de aire muy seco.
El error más común Dejarlo en el carro al sol. Un cambio brusco de temperatura lo puede agrietar por dentro, y eso no tiene arreglo.

Malaquita

Cómo limpiarla Paño seco únicamente. El agua y los ácidos la atacan.
El error más común Lavarse las manos sin quitarse el anillo. El jabón le quita el brillo poco a poco.

Lapislázuli

Cómo limpiarla Paño apenas húmedo. Secar enseguida.
El error más común Sumergirlo. Es poroso y muchas piezas están tratadas con cera que el agua caliente retira.

Esmeralda

Cómo limpiarla Paño húmedo con agua tibia. Jamás ultrasonidos ni vapor.
El error más común Limpiarla a fondo. Casi todas están tratadas con aceite, y una limpieza agresiva lo saca y deja las fracturas a la vista.

Jade

Cómo limpiarla Agua tibia y jabón neutro. Es de las piedras más tenaces que hay.
El error más común Confiarse con el jade tratado. El tipo B lleva resina y no aguanta lo mismo que el natural.

Cuarzos (amatista, rosa)

Cómo limpiarla Agua tibia y jabón. Muy resistentes.
El error más común Dejarlos en una ventana. El violeta de la amatista y el rosa del cuarzo se apagan con sol directo prolongado.

Ágata y ónix

Cómo limpiarla Agua tibia y jabón suave.
El error más común Olvidar que casi siempre están teñidos. El tinte se puede aclarar con el sol y con los solventes.

Ojo de tigre

Cómo limpiarla Agua tibia y jabón. De las piedras más prácticas para uso diario.
El error más común Ninguno serio.

Zafiro y rubí

Cómo limpiarla Agua, jabón y cepillo suave. Casi tan duros como el diamante.
El error más común Ninguno serio, salvo que el engaste sea delicado.

Diamante

Cómo limpiarla Agua tibia con jabón y cepillo suave. La grasa es lo único que le quita brillo.
El error más común Creer que es indestructible. Es el material más duro, pero un golpe en el ángulo correcto lo parte.

Piedra luna y labradorita

Cómo limpiarla Paño suave con agua. Sin presión.
El error más común Usarlas en anillo de diario. Se parten en planos con un golpe de canto.

Esta guía es orientativa. Ante una pieza antigua, de mucho valor o con tratamiento desconocido, pregunta antes de limpiarla.